http://www.contadorgratis.es/count.php?manueljota EL ALMANAQUE DE SEVILLA

EL ALMANAQUE DE SEVILLA

La sección de Manuel Jesús Roldán Salgueiro en "Protagonistas Sevilla" de Punto Radio salta a internet. Un espacio donde recordar hechos que ocurrieron en Sevilla en tiempos pasados. Dos minutos de radio ahora en texto para ambientar un momento de la historia de la ciudad. Pero también un lugar para el debate, para la curiosidad y para la participación. Sus manos están invitadas a pasar páginas...

6.9.08

NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON...



pero todavía pueden estar...

Ya saben que próximamente el almanaque, d.m., se convertirá en un almanaque de papel. Hace ya tiempo que comenzamos a regalar historias y hubo amigos que incluso nos regalaron las suyas. Va llegando el momento de hacer un recuento de las dedicatorias del libro. Puede haber fallos y olvidos imperdonables. Ayúdenme a solucionarlos. Elijan la historia que más les gustó, que ya va quedando poco tiempo y todavía hay asiduos visitantes de esta página que merecen mil y una historias dedicadas...
Un primer tanteo sería, aproximadamente así:

PAREJA DE HECHO A Javier
PREONERO DE GLORIAS (RANCIAS)A eresmicruz
CHAMPÁN A delporvenir
PESADILLA DE AGOSTO A Juanma
QUIJOTE A Ricardo
EL REGRESO A los niños de Glauca
CINÉFILA A Anónimo de Castilla
AZUCENAS MARCHITAS A Francis
MOROS A José Luis
MUÑECOS BONITOS A Zapateiro
LA REVERENCIA A Pregonero de Sevilla
LA VIRGEN A Orfila
MONTESINOS A Bogar
JOYAS A Lacava
EXPIRACIÓN A Moe de Triana
PRISIÓN A Juan Pedro Recio
EL ROMANO A Reyes, dama de sevillano nombre.
DIOS DE DIOS A José Iván Martín.
CRÁPULA A Óscar Gómez
EL INCENDIO A Rocío Plaza
MARINA A Marina
CASA CORNELIO A Matilde.
PUTA A azulyplatapuro
TORCIDA BRASILEÑA A María Dolores del Santísimo Sacramento
CRUZ DE MAYO A alguien de la Cava
CARTA MUDO SANTA ANA A Rosa
EL EXAMEN A Luis
INDIGESTIÓN (HUESOS DE SANTO) A La Canina que sigue cavilando
COMPLETAS A mis hermanos
EL CRUEL A El Aguaó.
TRASLADO A Julio
SANTO VARÓN A Fernando García Haldón
LUIS GONZAGA A Luisito
LA COPA A Laura
ESTANILAOS A Manolo Patolín
SAN FRANCISCO A Paco Robles
TU NOMBRE A Natural de Sevilla
EDUCACIÓN A Quique Sánchez
TIERRA PROMETIDA A Maribel
NACIMIENTO DE UNA ILUSIÓN A Pepito
LA CRUZ Y LA CALAVERA A las monjas del Pozo Santo
ALMAS A Consuelo
PRIMITIVO A Rafael Jiménez Sampedro
PADRE PUTATIVO A Pepe
EL GIGANTE A Cristóbal Cervantes
SALIDA EXTRAORDINARIA A Hércules y Trajano
LA MURALLA A Herrera, Carlos.
CAPOTAZOS A Víctor García Rayo
MATEMÁTICO EN CUARESMA A José Antonio Rodríguez
ROSARIO AURORA A Carlos Romero
LA MAGDALENA A Maleni
LA MANIFESTACIÓN A Natalia
CIGARRERAS A Lidia
FARFÁN Al Pepe Luis de internet
PRINCESA A la Reina mora
BARRIO SÉSAMO Al canónigo Alberico
CARTA A LOS REYES A Esteban Romera.
EXPOSITOS A Rosa Expósito
PREGONERITO A Álvaro Pastor
HISTÓRICA A Antonio Cabello
PASITOS A Francisco Santiago

...Su historia está por elegir...

1.9.08

1 DE SEPTIEMBRE. EL CRUEL


La brisa de la tarde ha traído el lamento a tu memoria. Llanto por lo perdido. Llanto por lo olvidado. Antigua calle Real y realidad de un viejo barrio. Real de San Luis. El de los Franceses. Primo de un rey de España. Más santo. Los hubo más justicieros. Y más crueles...
Junto a la vieja arquivolta el ciprés se ha inclinado. Quizás, cansado por el peso de los años. Quizás, cargado de secretos inconfesables. Quizás por eso, se alió con el viento de la tarde para contarte algo. Susurrado con el calor de una tarde de septiembre. Resistencia al paso del tiempo. Resistencia del verano maduro que ve su final entre las torres mudéjares de un viejo barrio.
Plazuela de San Gil. Un ermitaño de origen griego. Anacoreta y milagroso. Defensor de pobres tullidos y arqueros. Con un ciervo a sus pies. Abogado de pecadores y conversor de reyes. Salvo de algún justiciero. La ventanas apuntadas se han aliado con el viejo ciprés. Unas cabezas de clavo góticas parecían haber sellado su boca. La brisa sobre el antiguo cardo desclavó ss labios. Libre como el viento. Al oído te cuenta un susurro:
Fue en esta vieja plaza. Media edad del tiempo. Sevilla ya era cristiana. Coronada de arcos moros. Al pies de la iglesia se cometió una fechoría. Había fallecido un viejo feligrés del barrio. Los parientes pidieron al cura cristina sepultura. No la concedió. Triste realidad. No tenía el dinero suficiente. Injusticia en época de reyes justos...
Cuenta el susurro que el rey Pedro fue informado y que, veloz como el viento, se plantó en la puerta de la iglesia. Céfiro hispalense. Llamó al cura y le pidió cuentas. Narró lo sucedido. El que llamaban Justiciero ordenó cavar al cura una fosa. En la misma puerta. Trazó, procedió y concluyó. Al terminar todo el mundo esperó. Faltaba el muerto. Ahogo en el corazón de los presentes. Todos esperaban la orden de traslado del viejo difunto. ¡Qué error el suyo!... El Justiciero se volvió cruel. Por la calle Real se oyó la orden. Retumbó hasta en los tuétanos...
-“Entierren al cura vivo. No hay justicia para el injusto...”.
Los gritos envolvieron la ciudad con un ropaje de terror. Tembló hasta el último ladrillo. Un vivo enterrado a los pies de la iglesia. Poe sevillano. Iglesia de San Gil. Todavía no habitaba la Esperanza. Allí se colocó una cruz. Recuerdo de una crueldad. Anticipo de odios fraternos y de maderas quemadas. Tierra de hermanos y hermanastros. Como el del rey don Pedro...
1 de septiembre. San Gil. Abad. Ciprés mirando al cielo. En el susurro de la tarde se te ha metido el terror en el cuerpo. Crueldad de justiciero. A lo lejos se oye un lamento. Alguien debería escucharlo....
¡Qué solos se quedan los muertos!

29.8.08

30 AGOSTO. PREGONERITO


Sabía que Sevilla rimaba con maravilla y que con tres palabras, azucena, pena y Macarena podía llegar a recitar unos ripios que conmovieran a todas las vecinas del corral. Apenas andaba cuando juntó la “p” con la “a”. Su madre lo interpretó como “guapa” y de ahí a la rima fácil no había más que un paso. Y para pasos, los primeros que dio: delante de una cruz de guía siguiendo el sonido de cornetas y tambores. Creció algo en lo físico, mucho en lo sentimental y muy poco en lo mental. Una ecuación perfecta para la felicidad. Una palabra mágica que tenía un sinónimo: Semana Santa. Le gustaba anunciarla, pregonarla y, sobre todo, protagonizarla. No sabía quién era el Jano bifronte, ni falta que le hacía, pero sabía ser el principio y el fin de todas las procesiones, el alfa y el omega de cada cofradía. Y el chiquillo marchaba delante de cualquier cruz de guía, banda o procesión que se encontrara. Se sentía el centro del mundo en el centro del universo; tanto, que una rara simbiosis se formó entre él y las cofradías. El cortejo lo iniciaba el niño, luego el diputado de cruz y luego lo demás.
Pasó el tiempo que no pasa. O, al menos, no pasó para él. El niño siguió siéndolo enfundado en un característico andar y en el humo de los puros que aprendió a fumar. Aquel Pamplinas acharlotado hacía felices los nuevos niños con su sola presencia. La felicidad era él. Y vivía en el corazón de la ciudad. En plena calle Chicarreros. Allí se fundó la asociación más caritativas de la ciudad: “La Gloria de España”. Sus afiliados pagaban una real todas las semanas para costear los puros de Antoñito, el simpático repartidor de la tienda de ultramarinos. Una asociación que fue a más y que tuvo cada día más socios protectores. De un eterno niño. Del fumador de puros más empedernido. Del seguidor eterno de todas las bandas de música de Sevilla. No había procesión que se preciara que no estuviera acompañada por aquel niño de traje ancho, corbata oscura, chalequillo y puro en la mano.
Con más años entró en la Residencia de San Juan de Dios. Allí esperaba los puros habituales del mismísimo cardenal. Un niño eterno que se bebía hasta el agua de los conferenciantes. Un niño que un día de agosto de 1989 abrió su última procesión. Se llamaba Antonio Sanz Ramos. Al terminar su último itinerario le dijo a un señor con barba blanca que él era Antoñito Procesiones. No hizo falta más. Atrás quedaron los pregoncitos y los ripios de la infancia. Aquel niño mayor era el pregón en sí mismo. No hacía falta más. La ciudad lo entendió. Por eso lo despojó de cábalas y de análisis. Y lo dejó ser él. Y lo dejó vivir. Y lo dejó sentir. Y lo dejó ser feliz...
Hoy le habrían colocado un atril...

28.8.08

29 AGOSTO. CALIXTO SEVILLANO


“Calixto sin Melibea, Calixto con la melopea”. Manuscrito anónimo sevillano. Sin publicar. Gran pieza de la literatura absolutamente inexistente pero que podría haber sido una realidad...
Se llamaba Ambrosio de la Cuesta y era doctor en Teología y “canónigo de la Catedral de su Patria”.
Cuenta Arana de Varflora que escribió “Adversaria eruditionis sacrae et Profana. Novísima Scriptorum Hispanorum Eruditione post Biblithecam Hispananm cum appendicibus a Dom. Nicolao Antonio absoluta collectio”. Hace unos años lo habrían resumido mejor: dos obras de título impublicable. Como las películas porno de los años 70. Pero sus dos libros no estaban en el cine Abril sino en “la librería de la Santa Iglesia Catedral”. Unas obras firmadas por un autor que se titulaba como “sevillano”. Por lo menos no se avergonzaba como otros...
Sabemos poco de Don Ambrosio. Quizás hoy hubiera servido su nombre para un chiste: Brosio, Am Brosio. Impresionante en dos palabras...Como su tarea de recopilar y de copiar los viejos escritos del Abad Alonso Sánchez Gordillo, (uno que no usaba camisa de cuadros abierta ni barba larga), el primer gran libro de cofradías sevillanas. Se salvó por su mano y por su interés. No era aficionado al minimalismo, especialmente en el título de sus libros. En la biblioteca de la Catedral también se conservaban sus “Apuntaciones sobre el doctorado de la iglesia que algunos dan a nuestro arzobispo san Isidoro”.
Nació el 17 de abril de 1653 y fue bautizado en la desaparecida iglesia parroquial de la Magdalena. Aunque pocas son las noticias, se conoce su nivel de erudición y su valía intelectual. Llegó joven a canónigo. Lo de la juventud se repite, lo de la valía es otro cantar...Tuvo muerte desgraciada y literaria. La noche del 29 de agosto del año 1707, “queriendo saltar al campo por la muralla de la puerta de San Juan cayó sobre una piedra y falleció a las dos horas con la sola extremaunción”. Calixto sevillano. No sabemos qué Sosía recogería sus sesos, qué Tristán lloraría su desgracia ni si habría Melibea que lo esperara. Fue enterrado con todos los honores en “su Catedral, delante de la capilla de San Francisco”. En aquel año estaba escribiendo las “Vidas de los Arzobispos de Sevilla”, no sabemos si a alguno no le contentó la historia. Dicen algunos que murió con “universal sentimientos de los literatos que conocieron su talento”. No sabemos si dejó algún Sempronio y algún Pármeno en el Camino. Fue la suya una muerte un punto ridícula. La del Calixto sevillano...Mal saltador de murallas y rejas...
Otro que pasaba de la romería del Rocío...

24.8.08

24 AGOSTO. DESOLLADO


Insolación de agosto. Imprudente en tiempo de melanomas. Has comenzado a perder la piel. Tu abuela decía “sollao” cuando te caías al suelo. Hoy te acuerdas de ella. Y del Santo del día. El que perdió la piel. Mejor se la quitaron. Metáfora. Tiene iglesia neoclásica y modernísima en la judería de verdad. Y barrio. El de San Bartolomé...
Apóstol. Bartolomé. Llamado originalmente Natanael. Hijo de Tolomeo y acompañante de Felipe. No sabemos de su hermosura. Le cambiaron el nombre. Bart, como el de los Simpsoms, Bartolomeo, Bartolomeus o Bartolo. Tenía una flauta, con un agujero sólo. También Bartolito, el muñequito al que le soplaban por detrás y tocaba un tamborcito. Otra metáfora: te dan por detrás y tú tocas las palmas. Como el jugador número doce, a tocar las palmas se ha dicho. A Sevilla la llamaron jugador número doce. Al apóstol del día también. Fue el último elegido. No sabemos si iba de palmero. Eso has pensado delante de su retablo neoclásico en la iglesia perdida del suelo modernito. Perdió su propia piel. Como san Bartolomé. Otra metáfora. Un apóstol que se dejó la piel en el intento. Lo ves en su retablo y piensas que por lo menos tiene la Alegría como vecina. Qué mejor compañía...Porque su vida fue dura. Evangelizó por Armenia, Persia, Arabia y la India. Cuentan que llegó a traducir al hindú el evangelio de San Mateo. Ave maría Purísima. Te has santiguado. Con agua bendita. De las pilitas postmodernas de una iglesia de la judería. Tradición y modernidad. Otra metáfora. De un santo que destruyó un ídolo y al que un rey pagano le arrancó la piel a tiras. No le merecían. Se dejó la piel en el intento. Creía en un mundo mejor. Y lo despellejaron. Por eso está con el cuchillo en el retablo neoclásico. En los riberas de Osuna todavía le están quitando pellejo. De nuevo tu abuela. “anda niño que eres tó pellejo...”. Como San Bartolomé. No sabes si tenía la piel sensible. Unos bárbaros se la quitaron. En nombre de unas ideas. Al patrón de pellejeros, curtidores, carniceros, tintoreros, guanteros y encuadernadores...oficios para el recuerdo. Como una vieja serie de televisión. Unos tuvieron calle, otros no y a otros se la quitarán. Ha pasado mucho tiempo. Quizás has pasado mucho tiempo al sol. Por eso has perdido la piel. Despellejado. Como San Bartolomé. Insolación de agosto. Te ha dado por pensar en demasiadas tonterías. Quizás no lo sean. Aparentemente. Las apariencias y la piel importan. Son sensibles. Otra metáfora. De tu ciudad...
Algunos le están sacando la piel a tiras...

20.8.08

21 AGOSTO. CONDE ORGAZ SEVILLANO


“...Y es condición que el retablo lienzo de pintura se ha de pintar en él el tránsito y muerte del glorioso doctor de las Españas San Isidoro, el cual se ha de poner agonizando lo más hermoso y devoto que pudiere, en brazos de la dignidades y canónigos que presentes se hallaron con sus capas de coro sobre sus sobrepellices y otra mucha gente popular y ha de tener sus insignias de arzobispo y un crucero puesto sobe un paño de cilicio y ceniza y ha de tener este retablo una gloria descubierta con muchos ángeles músicos y la Virgen Santa María que le trae una corona de gloria y todo lo demás del cuadro se remite al artista para que se esmere...”.
Esmerarse. Esmerarse... Era el verbo que daba vueltas por la cabeza del pintor desde que, unos días atrás, firmara con los clérigos de la parroquia de San Isidoro el contrato del gran cuadro central de la iglesia. Un verbo que no se movía solo por la mente de pintor: deambulaba entre horizontes venecianos, colores intensos, sueltas pinceladas, perspectivas italianas, sentimientos locales y emociones personales. Sería un cuadro de historia, pero también de historias, un lienzo de fe pero también de emociones, una obra de acabado perfecto pero abierta a los sentimientos y a las interpretaciones. Un puzzle de perfección que iba desfilando por la mente del clérigo pintor. Lo primero fue encomendarse al Altísimo. Al Dios Padre y la Dios Hijo. Por su humanidad sería el que portaría la corona de flores. La Virgen junto a él. Santas en un ángulo de la composición como complemento. Gloria celestial. No podía faltar los niños cantores, música que elevara el alma al cielo y algún ángel juguetón que derramara flores sobre la escena principal. El olor de santidad que le explicaron al entrar en el seminario. Olor, sonido y color. El cuadro tocaría la vista pero también el olfato y el oído. Hermosa simbología para coronar la muerte de un santo intelectual. Se situaría al centro. Arrodillado. En tránsito, como las Vírgenes muertas que había visto unos días antes. Un rostro dulce que ya trazaban los carboncillos en el lienzo y en su imaginación. Entre un juego de diagonales se irían colocando los clérigos de la parroquia, los niños de su bario , la cruz parroquial de la iglesia y alguna escena lejana que permitiera recordar la vida de San Isidoro. Ya había reunidos hisopos, acetres y sotanas. Bodegón en la historia Cuadro dentro de cuadro. Luz de Luz. Una imagen dentro de otra. Un lienzo que trajera a Sevilla la luz que le había impactado en Italia. Quiasmos, colores y rompimientos para la más bella escena.
Agosto de 1613. El cuadro más hermoso nacía en la mente del pintor Juan de Roelas.

18.8.08

17 AGOSTO. HISTÓRICA


Sábado noche. Sin fiebre. O casi. Hay quien lo llama calentura. Nunca supo si estaba bien dicho. Entró en el callejón. Ya lo había explicado alguna vez. Un adarve musulmán. Ejemplo del urbanismo medieval en el que podían existir calles sin salida. Paredes blancas que le oprimían el cerebro. Paredes de la vejiga que le oprimían los sentimientos. Quizás le oprimía más el muro lateral izquierdo. Antiguo hospital del Cardenal. El Cervantes. No el premio. Ni el manco. Ahora era convento de monjas. Agustinas de hábito negro. Las de los recortes. De la Encarnación. Las mismas que le daban nombre a la plaza de las setas. Visión fantasmagórica. Faltaba un retablo. De azulejos. Lo tenía en la memoria. Memoria nublada. Sería J.B. No podía más. Cabeza a punto de estallar. De J. B. a W. C.. Sobre el mismísimo pilar. Con su crucecita. Y sus muros blancos guardando silencio de cualquier martes. Martes de Santa Marta. La de la placita. La de la cruz de las postales. Para cruz la de la opresión interna. Necesitaba exteriorizarla. Malditos botones. Las cremalleras eran más rápidas. ¡Ay la historia!. Le quemaba la entrepierna. Reventaría. Uno, dos, tres. Ya salía. ¡Uf!. Líquido caliente sobre el pilar de ladrillo. El de la cruz. Con toda su historia...
Era del Renacimiento. Del año 1564. Diseñado por Hernán Ruiz. Nada más y nada menos. Cordobés. No el torero. El mismo que hizo el cuerpo de campanas que no quería asomarse por aquellos muros para no ver la escena. No era aquel su sitio original . Se hizo para el camino de San Lázaro. Lugar de olvido. Cerca de un hospital de leprosos. Cerca de un monasterio de jerónimos. Hoy son lugares de olvido. Líquido caliente. Sobre el pilar de piedra. Contratado por un alcalde. Un tal Francisco Chacón. Le llamaban Asistente. No había baloncesto. Maldita borrachera. Las monjas detrás del muro. Junto a la cruz. De mármol con una Piedad y con un Calvario. Como el suyo. Del Renacimiento. Con piedra del Puerto de Santa María. Como la Catedral. Y un capitel. De tipo corintio. Imposible de fallar. Tantas veces explicado. Lo hizo un cantero. Y un marmolista. Por 80 ducados. No era aquel su sitio original. Lo llamaban crucero .Crucero de San Lázaro. En el siglo XX lo trasladaron. Para que saliera en las postales. De los turistas. De un rincón del mundo. Se lo inventaron para la Exposición. La del 29. Líquido caliente. Mejor no salpicar. Dolor de cabeza. Una cruz con historia. Del Renacimiento. Sevilla centro del mundo. La cruz centro del chorro. Se hizo hace siglos. Se contrató en San Francisco. Sabía hasta el día. 17 de agosto. De 1564. Una plaza histórica. Como una meada...
Para lo que queda la historia...

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